Antioxidantes mejoran los resultados de la quimioterapia

El uso de suplementos antioxidantes protege a las células normales del mayor daño y los efectos secundarios causados ​​por la quimioterapia.


Para poder comprender la relación entre antioxidantes y la quimioterapia, previamente debemos explicar qué son los radicales libres, dado que este es el target a trabajar en este tipo de abordaje.


Los radicales libres son compuestos químicos altamente reactivos que pueden dañar las células, principalmente alterando la secuenciación (mutando) el ADN, las organelas o hasta mismo las membranas celulares. Esto se genera cuando un átomo gana o pierde un electrón (partícula de pequeño tamaño, que presenta carga negativa). Esto hace que se generen compuestos sumamente inestables (pese a que se utilizan en distintos procesos biológicos), los cuales, en dosis altas, son unos de los máximos responsables de los daños celulares.


Los antioxidantes, tienen la particularidad de ´´secuestrar´´ a los radicales libres (por eso el nombre de ´´antioxidantes´´), demostrando su efecto beneficioso en este tipo de pacientes. Entendiendo brevemente este concepto de forma básica podemos entender la importancia de los tratamientos antioxidantes, en aquellos pacientes, cuyo principal tratamiento está basado en la quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia, debido a su toxicidad.

Teniendo en cuenta estos motivos, es donde se empieza a buscar posibles soluciones para los efectos adversos generados por estos mismos tratamientos.


Los antioxidantes que se utilizan como tratamiento complementario son:

  • Vitamina A

  • Vitamina C

  • Melatonina

  • Vitamina D

  • Vitamina E

  • Vitamina K

  • Selenio

  • Zinc

  • Magnesio

  • Licopenos

Algunos médicos dudan en recomendar antioxidantes a sus pacientes durante el tratamiento oncológico. La preocupación es que los suplementos antioxidantes podrían interferir con la quimioterapia dado que algunos medicamentos destruyen las células cancerosas al generar estrés oxidativo. Sin embargo, esta preocupación es en gran parte teórica y no está respaldada por el peso de la evidencia de los ensayos clínicos en humanos.


Muchos estudios en humanos muestran que los suplementos antioxidantes no reducen la eficacia de la quimioterapia. Por el contrario, algunos estudios han encontrado que los antioxidantes pueden reducir los efectos secundarios negativos e incluso mejorar los resultados de las terapias contra el cáncer (Zhu 2004; Erhola 1996; Conklin 2004a; Nakayama 2011; Drisko 2003; Sak 2012; Lawenda 2008).


Como todo en la ciencia de la salud, el resultado de las búsquedas arroja resultados mixtos. Están quienes defienden su uso, por los efectos beneficiosos, y están aquellos que marcan que los cambios no son significativos. Ahora bien, en todos los casos, existen mejoras (mínimas o significativas), y en ningún caso se demuestra el resultado negativo en la utilización de las mismas.


Una gran revisión sistemática reciente abordó la preocupación (Yasueda 2015). Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Osaka en Japón examinaron la literatura científica e identificaron 399 informes de suplementos de antioxidantes en el contexto de la terapia contra el cáncer. Después de excluir todos los estudios excepto los mejor diseñados, se quedaron con 49 informes para incluir en su análisis. Evaluaron los resultados de estudios que utilizaron antioxidantes a base de vitaminas, minerales, fitoquímicos o aminoácidos junto con la terapia contra el cáncer. Estos científicos concluyeron de la siguiente manera:


"Las únicas conclusiones sustentables basadas en la presente investigación son que no hay evidencia de que la suplementación con antioxidantes cause daño junto con la terapia del cáncer, excepto para los fumadores que se someten a radioterapia".


La advertencia para los fumadores se basa en un ensayo en pacientes con cáncer de cabeza y cuello en el que la suplementación con alfa-tocoferol y beta caroteno durante la radioterapia tuvo un impacto negativo en las tasas de recurrencia del cáncer y muerte en los participantes que fumaron durante el ensayo (Meyer 2008) . Aunque el mecanismo detrás de este hallazgo no se comprende completamente, existen varias teorías, todas las cuales involucran al betacaroteno. Una de estas teorías se basa en la evidencia de que, cuando se oxidan, los niveles altos de betacaroteno se transforman en radicales libres fuertes que podrían mejorar el estrés oxidativo inducido por el humo, dañando el ADN y provocando carcinogénesis (Black 2010; Palozza 2006). En los no fumadores, el uso de suplementos antioxidantes durante la terapia del cáncer parece tener efectos neutrales o beneficiosos.


No solo su participación, en conjunto a los tratamientos convencionales ya mencionados, hacen de este un efecto beneficioso, sino que, actualmente, también está en consideración el ´´potencial´´ efecto (nombramos potencial, dado que los estudios lo apoyan casi en su totalidad) beneficioso sobre la prevención de las lesiones oncológicas, así como en el envejecimiento precoz de todas las células, evitando la consiguiente posible complicación patológica que esto puede generar.


Evidencia Científica: Algunos ensayos clínicos y metaanálisis de antioxidantes y quimioterapia


Población

Intervención

Tipo de Análisis

Resultado

Estudio

103 pacientes con cáncer de cuello uterino

Suplemento antioxidante oral (10 mg de vitamina C, 200 UI de vitamina E, 15 mcg de selenio y 8000 UI de betacaroteno) o placebo una vez al día durante seis semanas de tratamiento con cisplatino y radioterapia

Ensayo aleatorizado controlado con placebo

Concentraciones de hemoglobina significativamente más altas, una variable indirecta potencial para mejorar el estado general, y niveles más bajos de marcadores de estrés oxidativo en el grupo de antioxidantes.

Calidad de vida significativamente mejorada en quienes reciben antioxidantes


(Fuchs-Tarlovsky 2013)

48 pacientes con varios cánceres (testicular, osteosarcoma, gastrointestinal, urogenital, cabeza y cuello y melanoma)

Suplemento antioxidante oral (1000 mg de vitamina C, 600 UI de vitamina E y 100 mcg de selenio) o placebo diariamente durante múltiples ciclos de quimioterapia a base de cisplatino

Ensayo aleatorizado controlado con placebo

Tasas significativamente reducidas de ototoxicidad en aquellos que alcanzaron los niveles más altos de vitaminas C y E y selenio en sangre

Más pacientes que recibieron antioxidantes pudieron recibir dosis óptimas de cisplatino

Las tasas de respuesta al tratamiento fueron similares entre los grupos.

(Weijl 2004)

52 personas con cáncer colorrectal avanzado

Glutatión intravenoso, 1500 mg por metro cuadrado de superficie corporal, antes de la administración de oxaliplatino

Ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo

Tasas significativamente más bajas de neurotoxicidad moderada a severa en el grupo de glutatión después de 12 meses

Sin reducción de la actividad de oxaliplatino

(Cascinu 2002)

100 pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas metastásico

Cisplatino y etopósido, con o sin 20 mg de melatonina oral cada noche

Ensayo controlado aleatorio

​Tasa de regresión tumoral general significativamente más alta y supervivencia a 5 años, así como mejor tolerancia a la quimioterapia, en aquellos que reciben melatonina.

Ningún paciente tratado con cisplatino / etopósido estaba vivo después de dos años, pero casi el 30% de los pacientes que recibieron melatonina junto con el tratamiento estaban vivos después de dos años.

(Lissoni 2003)

2 mujeres con cáncer de ovario en estadio III o IV recién diagnosticado

​Vitamina C intravenosa en dosis altas de hasta 100 gramos por infusión (12 meses) añadidos a la terapia con paclitaxel / carboplatino (6 meses)

Ensayo controlado aleatorio

Tasas significativamente reducidas de toxicidad leve a moderada, con toxicidad reducida para el sistema nervioso, páncreas / vesícula biliar / hígado, tracto gastrointestinal, médula ósea, riñón y tracto urinario, pulmones y piel en el grupo de vitamina C

Una tendencia hacia una mejor supervivencia general en el grupo de vitamina C

(Ma 2014)

100 pacientes con cáncer de mama metastásico

Varias dosis y esquemas de quimioterapia, sola o con vitamina A oral, 350 000 a 500 000 UI por día según el peso corporal

Ensayo controlado aleatorio

Aumento significativo de la tasa de respuesta al tratamiento, la duración de la respuesta y la supervivencia proyectada en aquellas que recibieron vitamina A y que también eran posmenopáusicas.

(Israel 1985)

353 participantes de seis ensayos controlados aleatorios

Vitamina E en combinación con quimioterapia.

Meta-análisis

Neurotoxicidad significativamente reducida del cisplatino cuando se combina con vitamina E. Cuatro de seis estudios incluyeron una evaluación de seguridad y no se informaron eventos adversos.

(Huang 2016)

768 participantes de ocho ensayos controlados aleatorios

Melatonina en combinación con quimioterapia o radioterapia.

Meta-análisis

Remisión tumoral completa o parcial significativamente aumentada y supervivencia a un año en pacientes que reciben melatonina concomitante.

Incidencias significativamente menores de trombocitopenia, neurotoxicidad y fatiga en aquellos que reciben melatonina

(Wang 2012)